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En el mundo de la gramática, la voz pasiva es una herramienta fundamental para comunicar de manera clara y efectiva. A través de las oraciones pasivas, podemos cambiar el enfoque de una frase y destacar al objeto en lugar del sujeto.

En este artículo, exploraremos el uso de las oraciones pasivas, sus beneficios y cómo se utilizan en diferentes contextos. ¡Sigue leyendo para descubrir todo lo que necesitas saber sobre las oraciones pasivas!

Datos clave

Ejemplo de Oración Pasiva
El coche fue lavado por el mecánico.
La cena fue cocinada por mi madre.
La casa fue construida por el arquitecto.
El libro fue escrito por el autor.
El cuadro fue pintado por el artista.
La ventana fue rota por el niño.
El pastel fue horneado por la pastelera.
La canción fue compuesta por el músico.
El edificio fue demolido por la empresa de construcción.
La película fue dirigida por el cineasta.

¿Qué son y cómo se usan las oraciones pasivas? Ejemplos.

Las oraciones pasivas se utilizan para destacar la acción realizada sobre el sujeto en lugar de quien realiza la acción. En estas oraciones, el sujeto recibe la acción en lugar de realizarla.

Para formar una oración pasiva, se utiliza el verbo en su forma pasiva (verbo to be + verbo en participio pasado) seguido del sujeto que recibe la acción y, opcionalmente, el agente que realiza la acción (precedido por la preposición “por”).

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Por ejemplo:

  • Activa: Juan come la pizza.
  • Pasiva: La pizza es comida por Juan.
  • Activa: El equipo de fútbol ganó el partido.
  • Pasiva: El partido fue ganado por el equipo de fútbol.

Las oraciones pasivas se utilizan en diferentes contextos, como en textos científicos, noticias o informes, donde se busca destacar la acción realizada en lugar de quien la realiza. También se utilizan para evitar mencionar al agente de la acción o para dar un tono más formal a la comunicación.

Es importante tener en cuenta que la oración pasiva puede dificultar la comprensión del mensaje si se utiliza de forma excesiva o innecesaria. Por ello, se recomienda utilizarla de forma selectiva y en función del contexto en el que se utilice.

Se utilizan para destacar la acción realizada en lugar de quien la realiza y para dar un tono más formal a la comunicación. Es importante utilizarlas de forma selectiva y en función del contexto en el que se utilice.

¿Cuándo es una oración considerada pasiva?

Una oración es considerada pasiva cuando el sujeto de la oración recibe la acción en lugar de realizarla. En este tipo de oración, el objeto directo se convierte en el sujeto de la oración y el verbo se conjuga en voz pasiva, utilizando el verbo “ser” seguido del participio pasado del verbo principal.

Por ejemplo, en la oración “La casa fue construida por mi padre”, el sujeto es “la casa”, que recibe la acción de “construir”, en lugar de realizarla. El objeto directo original, “mi padre”, se convierte en el complemento agente de la oración.

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Es importante tener en cuenta que la voz pasiva se utiliza para enfatizar la acción realizada en lugar de quien la realiza. Además, es común en textos científicos y académicos, pero en la comunicación oral y escrita cotidiana, se recomienda utilizar la voz activa para una mayor claridad y concisión.

¿Identificar voz pasiva o activa en oraciones?

La voz pasiva y la voz activa son dos formas de construir oraciones con distintas estructuras gramaticales. La voz pasiva se utiliza cuando el sujeto de la oración no realiza la acción, sino que la recibe. Por otro lado, la voz activa se utiliza cuando el sujeto realiza la acción.

Para identificar si una oración es pasiva o activa, es necesario fijarse en la estructura de la misma. En la voz activa, el sujeto realiza la acción, mientras que en la voz pasiva, el sujeto recibe la acción. Además, en la voz pasiva, el verbo principal se construye con el verbo “ser” seguido del participio pasado del verbo principal.

Por ejemplo, en la oración “Juan lanzó la pelota”, la voz activa se utiliza porque el sujeto “Juan” realiza la acción de lanzar la pelota. En cambio, en la oración “La pelota fue lanzada por Juan”, la voz pasiva se utiliza porque el sujeto “la pelota” recibe la acción de ser lanzada y el verbo principal se construye con “fue lanzada”.

¿Cuáles son los tipos de pasivas?

Existen dos tipos de oraciones pasivas en el idioma español: la pasiva refleja y la pasiva perifrástica.

La pasiva refleja se forma con el pronombre “se” seguido del verbo en tercera persona singular o plural, y el sujeto de la oración se convierte en el complemento agente introducido por la preposición “por”. Por ejemplo: “Se venden casas en el centro de la ciudad”. En este caso, el sujeto es “casas” y el complemento agente es “en el centro de la ciudad”.

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Por otro lado, la pasiva perifrástica se forma con el verbo “ser” seguido del participio del verbo principal y el complemento agente introducido por “por”. Por ejemplo: “La casa fue vendida por el dueño”. En este caso, el sujeto es “la casa” y el complemento agente es “por el dueño”.

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